Se me ha ocurrido crear una pequeña sección para hablar de grandes clásicos de la música que todos conocemos y que seguro nos sugieren cosas muy distintas a cada uno de nosotros. Esta es una de esas canciones que en cuanto escuchas los primeros acordes alguna parte del cuerpo acabas moviendo. Tiene algo especial. El teclado, el ritmo, la letra y por supuesto la fuerza que le imprime Bruce a la hora de interpretarla.

He de decir que para mí no es el Jefe es el P… Amo del escenario. Poca gente merece más respeto que este tipo de New Jersey. Tiene verdaderos himnos a lo largo de su carrera, pero he elegido esta canción que más de una vez he escuchado media hora antes de cerrar un local, quizá con amigos, o quizá solo, pero siempre en silencio. Es una canción para disfrutarla sin interrupciones ni distracciones y para reflexionar sobre eso de que todos tenemos un corazón deseoso de vivir nuevas experiencias ¿o quizá no?

El caso es que a mí siempre me hace sonreír, aunque no puedo evitar sentir una pizca de nostalgia cada vez que la escucho. Aquí os dejo un vídeo donde vemos a un jovencito Bruce (31 años) interpretando como nadie y con un sonido impresionante. Debajo podéis ver el videoclip de la canción. Animáos a dejar vuestras impresiones sobre esta canción.